La escuela de programación que promete éxito o enseñanza gratis

Se trata de la New York Code and Design Academy, en Nueva York (EE.UU.) que asegura que su modelo es más justo con los estudiantes.}

En esencia, las facultades y las escuelas de capacitación profesional son una apuesta. Sus alumnos pagan cientos de miles de dólares por un producto que esperan que rinda dividendos años después. La institución conserva esa suma, aunque la inversión no resulte ganadora. Una escuela de programación con ánimo de lucro en Manhattan afirma haber creado un método más justo.

New York Code and Design Academy es uno de los cerca de 100 llamados “campamentos de entrenamiento” de programación que enseñan a principiantes cómo escribir códigos informáticos en tan poco tiempo como 12 semanas. Esta semana, la institución anunció que los graduados de sus campus de Salt Lake City y Filadelfia que no consigan empleos bien remunerados tras terminar el curso no tendrán que pagar a la escuela su matrícula si no lo hicieron por adelantado. Los que sí consigan buenos empleos acordarían dar a la escuela 8% de sus ingresos brutos mensuales durante los próximos cuatro años hasta cubrir el costo del curso. (Vea “¿Quiere aprender a programar? Estos sitios son perfectos para empezar”)

La escuela comenzó a ofrecer esta opción de financiamiento en momentos en que está subiendo en 50% el costo de su programa de tiempo completo en esos dos campus, a US$15.000. Sólo los graduados de esos programas que ganen más de US$40.000 por año —y no paguen por adelantado— podrían comprometerse con el plan de compartir los ingresos, dijeron ejecutivos de la institución. La escuela espera expandir esta opción a sus otros campus cuando lo apruebe el gobierno. Por el momento, sus otros dos campus que ofrecen el programa de tiempo completo —en Manhattan y Washington—, dejaron su costo a US$10.000.

Para sus defensores, esta opción, conocida como acuerdo de ingresos compartidos (ISA, por sus siglas en inglés), representa una solución a las inquietudes cada vez mayores con la deuda estudiantil de Estados Unidos, que asciende a US$1.500 millones, y así los alumnos y los contribuyentes reciben un valor que iguale lo que se paga por la educación.

Purdue University ofrece ISA, pero es una de las muy pocas instituciones que adoptaron ese concepto. Los críticos afirman que, por diseño, los ISA no ofrecen precios transparentes, lo cual dificulta a los alumnos estimar cuánto terminarán reembolsando. En la mayoría de los casos, los licenciados con salarios altos pagan más por su educación que los que no logran conseguir empleo o terminan en puestos mal pagos, y así los graduados más ricos subsidian a los más pobres.

Pero el ISA de New York Code and Design Academy es un poco diferente al de las demás instituciones. Como limita el reembolso a la tarifa de US$15.000, la escuela pagará de su bolsillo la matrícula de un alumno que no consiga un empleo bien remunerado posteriormente. En la práctica, la escuela apuesta a que es capaz de garantizarle buenos empleos a casi todos sus alumnos.

Strayer Education, que compró New York Code and Design Academy el año pasado, espera que la oferta de ingreso compartido atraiga a más alumnos y ayude a la escuela de programación a alcanzar la rentabilidad antes de lo que anticipa la compañía, dijo Karl McDonnell, su máximo ejecutivo. Al subir los costos de los dos lugares que ofrecen ISA se deberían conseguir más profesores y una instrucción más especializada, agregó. (Lea “El arte de fracasar”)

Al ofrecer a sus posibles alumnos la opción de tomar lo que en esencia es un préstamo a cuatro años sin interés —y por otro lado subir en 50% la matrícula— la New York Code and Design Academy de Strayer probablemente espere que a los potenciales alumnos no les importe el aumento de la matrícula porque podrán pagarla gradualmente, con cierta protección contra la posibilidad de tener una deuda incontrolable.

Si este es un partido de dos tiempos, creo que no estamos ni siquiera en los primeros cinco minutos del primer tiempo, implicó McDonnell.

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